La llegada del Grado de Medicina a la Universidad de Burgos abre una nueva etapa para la sanidad de la provincia, pero también plantea un reto a medio y largo plazo: conseguir que los profesionales que se formen en Burgos desarrollen aquí su carrera. El presidente del Colegio de Médicos de Burgos, Joaquín Fernández de Valderrama, considera que la nueva facultad puede ser una herramienta decisiva para afrontar el relevo generacional y reforzar el sistema sanitario burgalés.

Fernández de Valderrama subraya que la implantación de los estudios supone un hito histórico para Burgos, que pasa de ser únicamente un territorio donde ejercen médicos a convertirse también en un lugar donde se forman. A su juicio, estudiar y realizar las prácticas en la provincia puede favorecer la creación de vínculos personales y profesionales que aumenten las posibilidades de que los futuros facultativos permanezcan en Burgos.

El Colegio de Médicos quiere además tener un papel activo en esta nueva etapa y acompañar a los estudiantes desde el inicio de su formación. La institución plantea una colaboración estrecha entre Universidad, hospitales, centros de salud y profesión médica, de manera que los alumnos puedan combinar la formación académica con la experiencia clínica y los valores profesionales.

El presidente del Colegio destaca especialmente la aportación que pueden realizar los facultativos burgaleses como tutores, referentes y transmisores de experiencia, además de reivindicar la importancia de la ética, el rigor científico y el humanismo médico.

La nueva facultad también puede impulsar la investigación sanitaria en Burgos y reforzar estructuras como el Instituto de Investigación Biosanitaria de Burgos (IBioBURGOS). Para Fernández de Valderrama, el objetivo final pasa por que la provincia sea capaz de formar a sus propios médicos, retenerlos y ofrecerles un proyecto profesional atractivo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here