La Policía Nacional de Miranda de Ebro ha ejecutado la expulsión administrativa de España de un ciudadano argelino de unos 30 años que se encontraba en situación irregular y sobre el que pesaba un Decreto de Expulsión con prohibición de entrada durante cuatro años, dictado por la Subdelegación del Gobierno en Burgos.
La salida efectiva del país se produjo el pasado 11 de julio, después de que el hombre permaneciera ingresado temporalmente en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) mientras se resolvían varias causas pendientes con la Administración de Justicia.
Según ha informado la Policía Nacional, el expulsado estaba siendo investigado por su presunta implicación en delitos de robo con violencia y hurto, circunstancias que motivaron la ejecución de esta medida administrativa prevista en la Ley Orgánica sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España.
Con la expulsión, el ciudadano tiene prohibido regresar tanto a España como al resto de los países del espacio Schengen durante un periodo de cuatro años, tal y como establece la resolución administrativa dictada en enero de 2025.
La Policía Nacional recuerda que este tipo de actuaciones forman parte de las denominadas «expulsiones cualificadas», una figura que se aplica a ciudadanos extranjeros que, además de encontrarse en situación administrativa irregular, cuentan con antecedentes policiales o penales o están relacionados con la comisión de delitos.
Desde el cuerpo policial se subraya que estas actuaciones se desarrollan en cumplimiento de la normativa vigente en materia de extranjería y forman parte de las labores de control y aplicación de las resoluciones administrativas dictadas por la autoridad competente.
La expulsión ha sido gestionada por los agentes de la Comisaría de Miranda de Ebro, culminando así un procedimiento administrativo iniciado el pasado año.
