La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y drogas al volante, que se está desarrollando entre el 13 y el 19 de julio con el objetivo de reducir una de las principales causas de siniestralidad en las carreteras.
Durante estos siete días, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará los controles en las vías interurbanas, mientras que numerosas policías locales se sumarán a la iniciativa para reforzar la vigilancia en los entornos urbanos.
La campaña llega después de que los datos de 2024 reflejaran un aumento de los siniestros relacionados con el consumo de alcohol. En Castilla y León, el alcohol estuvo presente en el 23% de los accidentes mortales, registrándose 25 siniestros con fallecidos en los que este factor fue determinante, un 14% más que en 2023 y un 67% más que en 2019.
La DGT recuerda que la única tasa segura al volante es 0,0, ya que incluso dentro de los límites legales el riesgo de sufrir un accidente aumenta considerablemente. Según los estudios, con una tasa de 0,5 gramos por litro de sangre el riesgo de colisión se duplica, mientras que con 1,5 gramos puede multiplicarse por veinte.
La campaña cuenta un año más con la colaboración de ASPAYM, cuyos voluntarios, muchos de ellos con lesiones medulares provocadas por accidentes de tráfico, participarán en algunos controles para sensibilizar a los conductores sobre las consecuencias irreversibles de conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Además de las sanciones administrativas, la DGT recuerda que conducir superando las tasas permitidas o bajo la influencia de sustancias estupefacientes puede constituir un delito contra la seguridad vial, con penas que incluyen multas, retirada del permiso de conducir e incluso prisión.
