El Consejo de Ministros ha autorizado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible la licitación de varios contratos de conservación y explotación de carreteras estatales en Castilla y León por un importe total de 188,4 millones de euros, una actuación que permitirá mantener y mejorar cerca de 760 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado, de los que 409 kilómetros corresponden a autovías.
Las actuaciones se desarrollarán en las provincias de Burgos, León, Valladolid y Soria, dentro del programa estatal de conservación destinado a garantizar las condiciones de circulación, la seguridad vial y la correcta explotación de las infraestructuras viarias. Los contratos tendrán una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga.
En el caso de Burgos, la inversión alcanza los 99,53 millones de euros, convirtiéndose en la provincia que recibe la mayor partida. El Ministerio ha autorizado dos contratos. El primero, dotado con 75,75 millones de euros, incluye trabajos de conservación en la A-1, la A-11, la N-122, la N-622 y varios tramos de la antigua N-1, además de la rehabilitación superficial del firme entre Fuentespina y Aranda de Duero.
El segundo lote, por 23,78 millones de euros, contempla actuaciones en la A-73, así como en distintos tramos de las carreteras N-623 y N-627. Entre las obras previstas figura también la mejora del firme de la N-627 entre los kilómetros 39 y 44,4.
Además de la conservación ordinaria, los contratos incluyen servicios de vigilancia, atención de incidencias y accidentes, vialidad invernal, mantenimiento de instalaciones y estudios de seguridad vial. El Ministerio también exigirá medidas orientadas a la eficiencia energética y la reducción de emisiones, incluyendo el uso de vehículos eléctricos, sistemas de autoconsumo y planes de descarbonización para las empresas adjudicatarias.
