Las barracas de las fiestas de San Pedro y San Pablo podrían regresar este año al polígono docente del Vena, después de que el procedimiento abierto por el Ayuntamiento de Burgos para su instalación en la calle Laredo haya quedado desierto por falta de interesados.
La situación se confirmó este jueves tras la reunión de la mesa de contratación, que constató la ausencia total de licitadores. A partir de ese momento, el equipo de Gobierno municipal activó un proceso urgente para buscar alternativas que permitan garantizar la presencia de la feria de atracciones durante las fiestas.
Tras conocer el resultado del concurso, el concejal de Festejos, César Barriada, mantuvo una reunión con representantes del colectivo de feriantes. Durante el encuentro, los empresarios trasladaron una postura firme: rechazan cualquier ubicación que no sea el regreso al antiguo emplazamiento del polígono docente, del que fueron trasladados en 2022.
Según el Ayuntamiento, durante los últimos meses se habían planteado distintas medidas para hacer más atractiva la instalación en la calle Laredo, incluyendo mejoras de accesibilidad y una programación complementaria para incrementar la afluencia de público. Sin embargo, los feriantes han mantenido una posición cada vez más inflexible, descartando cualquier alternativa distinta al regreso al Vena.
Ante esta situación, todas las áreas municipales implicadas trabajan ya para analizar la viabilidad técnica y administrativa de recuperar el antiguo recinto ferial. El objetivo es llegar a tiempo para que las atracciones puedan instalarse y abrir sus puertas durante las fiestas patronales.
Desde el Consistorio aseguran que harán «todo lo posible» para atender la principal demanda del sector y evitar que Burgos se quede sin feria de atracciones en una de las celebraciones más importantes del año.
