Burgos ha puesto en marcha una iniciativa pionera que transforma a tres de sus árboles más emblemáticos en auténticos corresponsales del territorio. Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, el Ayuntamiento de Burgos y la plataforma TreeCovery han presentado un proyecto innovador que permite a los ciudadanos conocer la historia y las observaciones de estos ejemplares a través de sus propios perfiles digitales.
Los protagonistas de esta experiencia son Silva, una haya purpúrea situada en el Paseo del Espolón; Emma, una secuoya ubicada en el Parque de la Isla; y German, un calocedro del Parque Félix Rodríguez de la Fuente. Cada uno de ellos cuenta con un perfil público desde el que comparte contenidos relacionados con el entorno que observa desde hace décadas.
El acceso es sencillo: los visitantes únicamente tienen que escanear el código QR instalado junto a cada árbol para leer las publicaciones. No es necesario descargar aplicaciones, registrarse ni facilitar datos personales.
La iniciativa, impulsada por el emprendedor José Carlos Ruiz a través de TreeCovery, busca reforzar el vínculo entre la ciudadanía y el patrimonio natural urbano. Los contenidos son elaborados por editores especializados y se basan en hechos verificables, manteniendo un enfoque divulgativo, cultural y ambiental.
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos, Carlos Niño Pérez, destacó que los árboles forman parte del patrimonio de la ciudad al mismo nivel que otros elementos históricos y culturales. Por su parte, desde TreeCovery explican que el objetivo es cambiar la perspectiva y convertir a los árboles en observadores activos de la vida urbana.
El proyecto arranca como una experiencia piloto en tres espacios verdes de la ciudad y podría ampliarse a otros árboles singulares si la respuesta ciudadana resulta positiva. Además, la iniciativa no supone coste operativo para el Ayuntamiento, ya que la gestión técnica y editorial corre a cargo de TreeCovery.
