La Guardia Civil ha asestado un importante golpe al tráfico de drogas con la operación ‘DIKBUS’, una macroactuación desarrollada de forma simultánea en las provincias de Burgos, Bizkaia, Cantabria y Toledo, que se ha saldado con 16 detenidos, el desmantelamiento de 15 puntos de venta de droga, tres laboratorios clandestinos y una plantación interior de marihuana.
La investigación, coordinada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Policía Judicial de Burgos y dirigida por el Juzgado de Villarcayo, permitió detectar una organización criminal asentada en la comarca de Las Merindades, dedicada a la elaboración, distribución y venta de diferentes sustancias estupefacientes. Según los investigadores, el grupo contaba con una estructura jerarquizada y medidas de seguridad para dificultar su detección.
En el marco de la operación se realizaron 16 registros simultáneos, entre domicilios y una nave industrial, y fueron arrestadas 15 personas en Burgos, Bizkaia y Toledo, además de una mujer implicada en la trama.
Los agentes intervinieron importantes cantidades de droga, entre ellas más de 9 kilos de cocaína rosa, 18,6 kilos de ketamina, 24 kilos de marihuana, 3 kilos de speed, cocaína, hachís, anfetaminas y fentanilo inyectable, además de medicamentos y sustancias pendientes de análisis. Según las estimaciones policiales, la droga aprehendida habría permitido distribuir más de 160.000 dosis en el mercado negro unos 2 millones de euros.
La operación también permitió intervenir cuatro armas de fuego, 200 cartuchos, más de 62.000 euros en efectivo, tres vehículos, equipos informáticos y teléfonos móviles.
En el dispositivo participaron cerca de 300 agentes de distintas especialidades de la Guardia Civil y 13 perros especializados en la detección de drogas, dinero y armas, en uno de los mayores operativos antidroga desarrollados recientemente en el norte de España.