El PSOE de Castilla y León ha celebrado este viernes en Burgos su Comité Autonómico, el primero tras las elecciones autonómicas del pasado 15 de marzo y marcado por el análisis de los resultados y la estrategia política de cara a los próximos meses.
El encuentro ha estado presidido por Carlos Martínez Mínguez, que ha agradecido el respaldo electoral obtenido en la provincia burgalesa, donde los socialistas lograron un 34% de los votos, y ha reconocido el trabajo de la dirección provincial del partido.
Martínez ha insistido en que, aunque los resultados electorales supusieron un avance para el PSOE con dos procuradores más, no fueron suficientes para provocar un cambio de gobierno en la comunidad. “Los resultados podían ser buenos, pero no eran suficientes”, ha señalado.
El líder socialista ha defendido que el partido inicia ahora “una nueva campaña electoral” con el objetivo de convertirse en alternativa de gobierno en Castilla y León y ha asegurado que el PSOE será “más pronto que tarde” la fuerza que gobierne la comunidad.
Durante su intervención, ha cargado duramente contra el PP y contra el presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco, al que acusa de mantener paralizada la comunidad mientras negocia con Vox.
También ha denunciado la falta de avances en materias como sanidad, educación, despoblación o prevención de incendios forestales y ha criticado los posibles acuerdos entre PP y Vox, asegurando que “ponen precio a los derechos de Castilla y León”.
El comité celebrado en Burgos forma parte de la estrategia de territorialización impulsada por la nueva dirección autonómica socialista.