El Ayuntamiento de Burgos ha aprobado este lunes en un Pleno extraordinario y urgente la suspensión temporal de la ordenanza fiscal del servicio de autobuses urbanos, lo que permitirá que el transporte público sea gratuito durante aproximadamente un mes y medio tras el incendio que arrasó parte de la flota municipal.
La medida ha salido adelante con los votos favorables del equipo de Gobierno y Vox, mientras que el PSOE ha optado por abstenerse. Los socialistas han asegurado compartir el fondo de la decisión, pero han cuestionado la fórmula jurídica utilizada por el Ejecutivo municipal para ponerla en marcha.
Desde el equipo de Gobierno han defendido que la gratuidad es una respuesta necesaria ante una situación “excepcional”, provocada por la pérdida de numerosos vehículos y la incorporación de 40 autobuses cedidos por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, que carecen de sistema de cobro.
El presidente del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transportes, César Barriada, explicó que adaptar estos nuevos vehículos requerirá entre un mes y un mes y medio, motivo por el que se ha optado por suspender temporalmente el cobro para evitar diferencias entre usuarios.
Por su parte, el portavoz socialista, Josué Temiño, criticó que la alcaldesa anunciara la medida antes de su aprobación formal y alertó sobre posibles problemas legales por la ausencia, según su grupo, de informes técnicos preceptivos.
La alcaldesa, Cristina Ayala, rechazó estas críticas y acusó al PSOE de intentar obstaculizar una solución urgente para garantizar el transporte público en la ciudad.
Mientras se producía el debate político, los autobuses cedidos por Madrid ya comenzaban a circular para reforzar el servicio y recuperar las frecuencias habituales en las distintas líneas urbanas.