El Ayuntamiento de Burgos ha aprobado de forma definitiva los presupuestos municipales para 2026, que alcanzan los 269 millones de euros, convirtiéndose en los más elevados de la historia de la ciudad. Las cuentas han salido adelante en el pleno extraordinario celebrado el lunes 13 de abril gracias a la abstención de Vox, con el voto en contra del resto de la oposición.
El proyecto presupuestario, impulsado por el equipo de gobierno liderado por la alcaldesa Cristina Ayala (PP), supone un incremento del 7,6% respecto al ejercicio anterior e incluye una inversión récord, pese a la situación de minoría en la que gobierna el Ejecutivo municipal.
La aprobación definitiva llega tras rechazar las alegaciones e impugnaciones presentadas, tanto por el Grupo Municipal Socialista como por un particular en representación de varias empresas constructoras. Según el informe de la Intervención General, ninguna de estas reclamaciones presentaba fundamentos jurídicos suficientes para invalidar el presupuesto, al tratarse principalmente de discrepancias técnicas sobre previsiones económicas o criterios de oportunidad.
No obstante, el Pleno sí ha acordado incorporar seis alegaciones del PSOE, lo que ha contribuido a desbloquear la tramitación y facilitar la aprobación final de las cuentas.
Este paso cierra un proceso que ha estado marcado por la incertidumbre en las últimas semanas, en las que incluso se contempló la posibilidad de que la alcaldesa tuviera que someterse a una cuestión de confianza. Aunque este escenario llegó a plantearse, finalmente ha quedado descartado tras la validación definitiva del presupuesto.
A partir de ahora, las cuentas municipales deberán publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia en las próximas semanas para su entrada en vigor, lo que permitirá activar las inversiones y proyectos previstos para este ejercicio.
