La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a una mujer de 32 años como presunta autora de un delito de falsedad documental y otro contra la seguridad vial, tras identificarse con los datos de otra persona en un control preventivo en la carretera BU-30, en las proximidades de Burgos.
Los hechos ocurrieron días atrás durante un punto de verificación de documentación desplegado por el Subsector de Tráfico. Al ser requerida para mostrar su documentación personal, el permiso de conducción y los papeles del vehículo, la conductora alegó que se los había dejado en casa y facilitó verbalmente la identidad de otra mujer.
Tras comprobar los datos aportados, los agentes observaron que a esa persona le figuraba una retirada vigente del permiso de conducir desde el pasado mes de diciembre, circunstancia que levantó sospechas. Las pesquisas posteriores permitieron confirmar que la identidad facilitada no correspondía con la conductora, sino con una amiga suya.
Una vez aclarada su verdadera identidad, los guardias civiles constataron que la mujer carecía de autorización para conducir por no haber obtenido nunca el permiso, pese a que había sido sorprendida al volante de un turismo.
El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) se encargó de completar las diligencias, que han sido remitidas junto con la investigada a los Juzgados de Burgos.
La Guardia Civil recuerda que este tipo de conductas constituyen delito y suponen un grave riesgo para la seguridad vial, además de distraer recursos policiales destinados a la prevención e investigación de otros hechos delictivos.
