Los trabajos para restituir el tráfico en la N-232 a su paso por el Desfiladero de Los Hocinos han entrado en una nueva fase con el inicio de las labores en altura para sanear la cabeza de la ladera afectada por el desprendimiento registrado en la madrugada del pasado 2 de febrero.
Tras los primeros análisis técnicos y la evaluación inicial del terreno, equipos especializados de escaladores trabajan ya directamente sobre la zona superior del talud con el objetivo de retirar material inestable y reducir el riesgo de nuevos desprendimientos. Esta actuación resulta clave para garantizar la seguridad antes de abordar la reconstrucción del tramo afectado de la carretera.
Paralelamente, los técnicos continúan analizando la inestabilidad de la ladera para definir las soluciones técnicas más adecuadas que permitan estabilizar el terreno de forma definitiva. Entre las posibles medidas se estudian sistemas de contención, refuerzo del talud y actuaciones estructurales que aseguren la protección de la vía frente a futuros episodios similares.
El desprendimiento obligó al corte del tráfico en este punto estratégico de la N-232, una vía de gran importancia para la conexión en el norte de la provincia. Desde entonces, los trabajos se han centrado en garantizar la seguridad de la zona y planificar una intervención que combine rapidez y estabilidad a largo plazo.
La prioridad ahora es avanzar en el saneamiento de la ladera y definir el proyecto técnico que permita reconstruir la carretera con las máximas garantías, con el objetivo de restablecer la circulación en el menor plazo posible.
