El Ayuntamiento de Burgos ha presentado cinco nuevos autobuses urbanos que se incorporan desde hoy a la flota municipal, en una apuesta clara por una movilidad más sostenible, segura y accesible. La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha destacado que esta renovación responde al aumento del uso del transporte público, que ha registrado más de un millón de nuevos usuarios durante la presente legislatura.
Los nuevos vehículos, suministrados por la empresa Solaris, incluyen dos autobuses de 12 metros, con capacidad para 99 viajeros, y tres autobuses articulados de 18 metros, capaces de transportar hasta 146 pasajeros. Todos ellos funcionan con gas natural comprimido, un combustible alternativo más limpio que permite reducir las emisiones contaminantes y disminuir los costes por kilómetro recorrido.
Además de su carácter sostenible, los autobuses incorporan los últimos avances tecnológicos en materia de seguridad vial, como detección de peatones, aviso de colisión, control de ángulo muerto, asistente inteligente de velocidad o sistemas de frenado de emergencia. El puesto de conducción también ha sido mejorado con pantallas digitales, cámaras que sustituyen a los retrovisores tradicionales y mayor ergonomía para los conductores.
La accesibilidad ha sido otro de los aspectos prioritarios, con rampas eléctricas y manuales, espacios reservados para personas con movilidad reducida, asientos específicos y sistemas de información acústica para personas con discapacidad visual.
Con esta incorporación, la flota municipal alcanza los 75 autobuses, de los cuales el 53% ya funciona con gas natural. La inversión total asciende a 2,3 millones de euros y se enmarca en el objetivo del Ayuntamiento de mantener una flota con una antigüedad media inferior a los ocho años.
El equipo de gobierno trabaja ya en los pliegos para la futura adquisición de autobuses de hidrógeno, dentro del proyecto del Valle del Hidrógeno, que podrían incorporarse a finales de 2026.