El responsable de comunicación de Cáritas, Diego Pereda, ha advertido del grave impacto que el encarecimiento del alquiler está teniendo en las familias más vulnerables de Burgos, una situación que se ha convertido en uno de los principales factores de exclusión social y que ha llevado a la entidad a centrar su campaña en el derecho a una vivienda digna.
Pereda explicó que el incremento del precio del alquiler afecta a toda la población, pero golpea con especial dureza a las personas con rentas muy reducidas, que son las que atiende Cáritas. “Detectamos en nuestros programas de acogida que cada vez cuesta más hacer frente al pago de la vivienda. Muchas personas ya no alquilan pisos completos, sino habitaciones”, señaló. En este sentido, recordó que si hace unos años una habitación podía costar en Burgos alrededor de 180 euros, actualmente es difícil encontrar una por menos de 300, una cifra inasumible para muchas economías familiares.
Desde Cáritas se atiende cada año a entre 6.000 y 7.000 familias, lo que supone alrededor de 12.000 personas, muchas de ellas obligadas a elegir entre pagar el alquiler o cubrir necesidades básicas como la alimentación o los suministros. Pereda subrayó que la situación es especialmente compleja en el caso de mujeres con hijos a cargo, que sufren mayores dificultades de acceso al empleo y problemas de conciliación.
Ante esta realidad, Cáritas ofrece ayudas económicas para el pago del alquiler, alimentos y suministros, aunque Pereda insistió en que la solución debe venir de la mano de las administraciones públicas. “Reclamamos una apuesta clara por la vivienda social en alquiler, porque la vivienda protegida en venta no da respuesta a las personas que atendemos”, afirmó.
En 2025, Cáritas Burgos ha destinado cerca de 250.000 euros a ayudas relacionadas con la vivienda y se ha marcado como objetivo recaudar 100.000 euros adicionales en 2026 para seguir apoyando a las familias. “Tener una vida digna no debería ser cuestión de suerte, sino de la dignidad que nos damos entre todos”, concluyó Diego Pereda.