La agrupación en Burgos del Partido Castellano – Tierra Comunera impulsará un conjunto de actividades y acciones para impulsar la consecución de la Facultad de Medicina para la Universidad de Burgos.
Los castellanistas burgaleses entienden que la negativa de la Junta de Castilla y León para implantar estos estudios en Burgos, así como la escasa convicción del Ministerio de Educación del Gobierno Central en colaborar en esta iniciativa, exigen una fuerte presión por parte de la sociedad burgalesa para reclamar la Facultad de Medicina en el Campus de la Universidad de Burgos.
El miércoles 20 de Marzo, a las 19:00 horas, tendrá lugar una Mesa Redonda abierta al público, en el Salón Rojo del Teatro Principal, para debatir y reclamar la Facultad de Medicina para Burgos, en la que participarán integrantes de la Universidad de Burgos de la Plataforma por la Sanidad Pública de Burgos y del Partido Castellano – Tierra Comunera.
También, en abril y mayo, la formación reclamará a través de sus socios en el Congreso y el Senado, de Chunta Aragonesista y Compromís, a los Ministerios de Educación y Sanidad información relevante sobre la situación sanitaria en Burgos y la viabilidad de una Facultad de Medicina en Burgos.
Igualmente, desde la agrupación burgalesa se desarrollarán periódicamente acciones de divulgación y sensibilización de la sociedad burgalesa y de sus colectivos más representativos sobre la necesidad y urgencia de una Facultad de Medicina en Burgos, así como iniciativas de presión sobre la Junta de Castilla y León para que se materialice de forma urgente esta reivindicación.
Los informes sobre previsiones de necesidades de personal sanitario coinciden en evidenciar un fuerte déficit de médicos y personal de enfermería en Castilla y León en la actualidad, estimándose que harán falta 4.000 médicos en esta comunidad autónoma en los próximos 10 años.
Según afirmaron: «A plena capacidad, la Facultad de Medicina rondaría los 1.000 estudiantes, de los que al menos 600 serían de fuera de Burgos». Serían necesarios 50 profesores e investigadores y 15 empleados de carácter técnico, de gestión y de administración y servicios, Su implantación, siempre según el estudio, atraería a 400 médicos a Burgos y se desarrollarían al menos dos centros o institutos de investigación biomédica. Así, el impacto económico directo alcanzaría los «24 millones de euros anuales a partir del décimo año de funcionamiento», a los que habría que sumar un impacto indirecto equivalente.
«En los últimos 10 años se han creado en España 15 nuevas facultades de Medicina, la mayor parte en universidades privadas, ninguna de ellas en Castilla y León», resaltaron.
