El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha emitido una sentencia parcialmente favorable a la familia de una vecina de Espinosa de los Monteros (Burgos), quienes han sido reconocidos con una indemnización de 150.000 euros. La indemnización se corresponde con la consideración del alto tribunal de que el diagnóstico tardío de cáncer de colon que sufría la paciente resultó decisivo en la «pérdida de oportunidad» de la paciente para superar la enfermedad. Y conllevó su fallecimiento a los 48 años el 13 de agosto de 2020.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJCyL estima así parcialmente el recurso presentado por la familia. La misma solicitaba inicialmente una indemnización de 200.000 euros. El TSJ determina la responsabilidad de Sacyl, el servicio de salud de la región.

Un diagnóstico erróneo y tardío del cáncer de colon con trágicas consecuencias

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León reconoció una pérdida de oportunidad en el caso del 75 por ciento. Por ello, estableció el pago de una indemnización global de 150.000 euros para los familiares de la víctima, incluyendo a su esposo, padres y hermanas. La familia había solicitado 200.000 euros, lo que determina la cuantía a indemnizar.

Según los recurrentes, la atención médica recibida en el Centro de Salud de Espinosa de los Monteros y en los Hospitales de Burgos y de Cruces fue negligente. Y esto llevó a un diagnóstico tardío y, finalmente, al fallecimiento de la paciente. Y es que, pese a que desde octubre de 2019 la mujer acudió de manera reiterada a diferentes centros sanitarios, en ninguno de ellos se le practicaron pruebas que permitieran determinar el mal que sufría. No fue hasta julio de 2020, nueve meses después, cuando se detectó el cáncer de colon, lo que ha motivado la indemnización. Y fue a raíz de una analítica solicitada por la propia enferma.

Negligencia médica y reclamación de responsabilidad

A pesar de que la paciente presentó síntomas de anemia ferropénica en octubre de 2019, no se le realizaron las pruebas necesarias. Esto implicó un diagnóstico erróneo inicial, argumentó la familia de la fallecida en la vista. Alegaron que este retraso en el diagnóstico fue el resultado de una serie de negligencias continuadas en el tiempo. Y que las llamadas telefónicas de la paciente en busca de atención médica no fueron suficientemente atendidas. Ni antes ni, especialmente, después del inicio de la pandemia de la Covid-19.

La familia también denunció que la paciente fue derivada indebidamente al Servicio de Traumatología. Y que esto facilitó que el tumor se desarrollara rápidamente sin que se tomaran las medidas adecuadas por parte de los médicos. Estas deficiencias en la asistencia sanitaria resultaron en la trágica pérdida de la paciente. Ingresó el 13 de julio en el hospital de Cruces, en Baracaldo con cáncer de colon metastásico en pulmones, hígado, ganglios y huesos. Falleció en el mismo hospital, del que no salió, un mes después por fallo multiorgánico. La familia, por ello, consideró justa una compensación económica por los daños y perjuicios ocasionados, así como por la oportunidad terapéutica perdida.

Indemnización

El caso, que logró una gran trascendencia mediática en plena pandemia, evidenció la saturación del sistema público de sanidad como consecuencia de la crisis médica. Y la sentencia, que pone de manifiesto que la desatención comenzó mucho antes de que llegara la Covid-19 a España, destaca la importancia de una atención médica oportuna y precisa en la detección y tratamiento del cáncer.

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