Una vez finalizada la Ofrenda Floral en homenaje a Santa María la Mayor, cientos de personas se congregaron en la Plaza Mayor con un colorido especial, el de los distintos trajes regionales.
Una tradición que un año más ha congregado a varias generaciones entorno a la danza popular, una cita que se ha convertido en un imprescindible en el calendario de fiestas burgalés con el objetivo de reivindicar que esta danza se convierta en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Desde el balcón de la Casa Consistorial, la alcaldesa Cristina Ayala acompañada de la corporación municipal y la Corte de Honor de las reinas y damas de las fiestas de San Pedro y San Pablo 2023, bailaron, brazos en alto, una jota al son de la dulzaina y el tambor.